El catálogo manda. Cachea las consultas populares y usa invalidación por eventos (webhooks) en lugar de refetch masivo. Cuida los filtros: agrupa en facetas y evita peticiones redundantes.
Rendimiento: prerenderiza categorías y landing pages. Para el detalle de producto, mezcla prerender con hydratation mínima (solo precio y stock en cliente).
Checkout: cada campo extra reduce conversión. Pide sólo lo necesario y valida en tiempo real. Ofrece un modo exprés (wallet, autocompletado) y evita redirecciones externas siempre que puedas.
Contenido: usa bloques reutilizables (banners, comparativas, bundles) y deja que marketing los mueva sin desplegar. Un CMS headless con bloques tipados evita romper el layout.
Observa: captura embudos y errores de cliente (NetworkError, 3DS, rechazos de fraude) y levanta alertas cuando caiga el ratio de conversión. Sin telemetría, todo es una corazonada.